Asistir es cubrir lo que la persona ya no puede hacer. Cuidar, para nosotros, es trabajar todos los días para que pueda seguir haciéndolo.
Por eso cada plan de trabajo se orienta a mantener la funcionalidad, prevenir el deterioro y sostener la participación de la persona en su propia vida cotidiana: moverse, elegir, decidir, vincularse.
Es un enfoque más exigente que el habitual. También es el que mejores resultados da en calidad de vida.